SEXUALIDAD MASCULINA

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La Sexualidad es un aspecto muy importante, tanto en la vida de hombres, como mujeres, al igual que la sexualidad femenina, la masculina está condicionada por factores neurobiológicos, psicológicos y sociales, sin embargo es radicalmente distinta en su manifestación o expresión, caracterizándose por ser genitalizada, rápida y más simple. Puesto que el órgano genital masculino está en el exterior del cuerpo, es extremadamente sensible y parece incluso tener “vida propia”, desde la infancia, su poseedor está en contacto permanente con él.

El pene y su potencia, han estado desde siempre en el centro de los mitos masculinos y otorga una poderosa identidad a su poseedor. Ya en la adolescencia, el hombre manifiesta un poderoso deseo sexual, que se expresa y libera frecuentemente, a través de la masturbación o comienza a vivirse a través de relaciones sexuales esporádicas, sin que exista un sentimiento o compromiso afectivo con la mujer, con quien se sostienen. Dichas relaciones caracterizadas muchas veces por la inmadurez de ambos, los lleva o a tener relaciones apuradas, por miedo a ser sorprendidos por un adulto, y lo que es más grave a no usar protección anticonceptiva, que los puede conducir a un embarazo no deseado, a un aborto o a un matrimonio apurado, que terminará prontamente en separación.

La dificultad para sostener una relación madura y comprometida con una pareja, en la adultez, lleva al hombre a tener aventuras, o relaciones de corta duración con diferentes mujeres, a definitivamente optar por relaciones promiscuas o con prostitutas, lo cual  genera una mayor frustración, soledad y el riesgo de contraer enfermedades de trasmisión sexual e incluso sida.

La infidelidad masculina durante el matrimonio, ocurre muchas veces por pasión y sin amor, por lo cual la esposa debería evitar considerar estas aventuras, como realmente importantes y llegar al extremo de destruir la unión,por este motivo. Una saludable vida íntima durante la convivencia o el matrimonio, ayuda a la unión de la pareja para enfrentar cualquier problema, he visto frecuentemente en la consulta, que la llegada de un hijo y la permanencia de éste en la cama matrimonial, dificulta o hasta llega a suprimir, las relaciones sexuales.

En cuanto a las disfunciones sexuales, éstas más que tener un origen orgánico u hormonal, son de base psicológica, por ej. la eyaculación precoz ocurre en hombres ansiosos que dejan insatisfechas a sus parejas, pero este trastorno es considerado por ellos, como mucho menos grave que la impotencia y algunos incluso llegan a  camuflarlo, culpando a la mujer “por excitarlo tanto”. El matrimonio o una relación estable donde prime el amor, permite que cualquier disfunción se converse y se obtengan buenos resultados, a través de una terapia de pareja.

La ausencia de relaciones sexuales en un matrimonio, es un barómetro que indica serios problemas, que pueden llevar a infidelidades y lo que es más grave, a la separación definitiva.

La resistencia a envejecer, esconde en realidad uno de los mayores miedos masculinos, que es a perder la potencia sexual, la andropausia o climaterio masculino, provoca naturalmente una disminución del deseo y altera la calidad y frecuencia de las erecciones. El uso de viagra si bien ha ayudado a muchos hombres maduros disfuncionales, hoy se ha extendido a hombres jóvenes, que desean alcanzar un alto rendimiento sexual. A cualquier edad, la consulta médica preventiva o la tardanza en consultar, cuando se presenta cualquier alteración, se debe a creer que ello es una muestra de debilidad o falta de virilidad.

Si los hombres cambiaran su orientación genitalizada, privilegiaran la calidad por sobre la cantidad, si otorgaran una valoración de la sensualidad como un placer que se logra a través de los cinco sentidos y en vez de buscar una rápida satisfacción, se centraran en entregar ternura y afecto a sus parejas, seguro vivirían su sexualidad, en forma más plena y gratificante.

Esther Morales León
Psicóloga Clínica


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