El EFT (Emotional Freedom Techniques) o Técnica de Liberación Emocional es una herramienta terapéutica que combina principios de la psicología moderna con la acupresión tradicional china.

Consiste en dar golpecitos suaves con las yemas de los dedos en puntos específicos de acupresión del cuerpo, mientras la persona verbaliza o piensa en un problema, trauma o emoción negativa. Estos puntos se localizan principalmente en el rostro, el torso y las manos, siguiendo los meridianos energéticos de la medicina tradicional china.

El mecanismo de acción del EFT es doble: por un lado, la estimulación de los puntos de acupresión envía señales al sistema nervioso que ayudan a reducir la activación de la amígdala cerebral, disminuyendo la respuesta de lucha o huida. Por otro lado, la verbalización del problema permite procesar la emoción desde una posición más consciente y regulada.

Esta técnica libera bloqueos energéticos y reduce el cortisol, la hormona del estrés, ayudando a calmar el sistema nervioso y aliviar la ansiedad, las fobias, los dolores crónicos y las emociones asociadas a experiencias traumáticas. Es una técnica sencilla de aprender, que puede ser utilizada tanto en sesión como de forma autónoma por el paciente como herramienta de autorregulación emocional.